Publicado en Apuntes Urbanos
(MEMRI) Ayer 8000 personas marcharon en Beirut en demanda de que de una buena vez el Líbano, famoso por indignarse de que el Falafel sea una comida israelí, se indigne con la situación de los aprox. 300.000 descendientes de los refugiados palestinos de una guerra que aconteció hace 62 años, y les otorgue, de una buena vez, derechos civiles, sociales y económicos.
Cuenta Aurora:
(...) Se estima que 60 por ciento de los palestinos en Líbano están desempleados. Antes estaban excluidos de unas 70 categorías de empleo. En 2005, el Ministerio de Trabajo levantó la prohibición a unas 50 profesiones.
Khaled, un palestino de 22 años, estudió ingeniería eléctrica en Bagdad antes de regresar a Líbano en busca de trabajo. "He estado buscando por más de un año sin éxito. He sido rechazado por ser palestino, a pesar de mis referencias. En Iraq tenemos más derechos", señaló.Según datos de la organización Human Rights Watch, sólo 261 palestinos obtuvieron visas de trabajo en 2009, contra 36.754 etíopes. Beirut se resiste a reconocerles los mismos derechos que a los libaneses o a los miembros de otras colectividades extranjeras.
"Las leyes laborales libanesas tratan a los refugiados palestinos como otros no libaneses y les exigen permisos para trabajar y para recibir derechos sociales, siempre bajo el principio de reciprocidad", explicó Alexander Adam, gerente de proyectos de la organización Consejo Danés para los Refugiados.
Además de las menores oportunidades de empleo, los palestinos con trabajo legal no pueden beneficiarse de pensiones ni de planes de seguro aun cuando están obligados de aportar para esos programas estatales, señaló Adam.Asociaciones profesionales, como las de abogados, médicos e ingenieros, imponen severas restricciones a los no ciudadanos o directamente los excluyen por completo, dejando a los palestinos con pocas opciones laborales.
"La mayoría de los palestinos trabajan como pintores o constructores, así como jornaleros en el sector agrícola o conductores de taxis.
En 2005, el Ministerio de Trabajo publicó un memorando destinado a mejorar las oportunidades laborales legales de los palestinos, pero no tuvo muchos resultados. Adam explicó que el programa fracasó debido a las objeciones de agencias de empleo."He estado buscando trabajo por más de un año. Algunas compañías a las que me presenté me dijeron que no contrataban a palestinos", contó Abdallah Oueid, joven con un título en química de la Universidad Árabe de Beirut.
Además de estar excluidos de los seguros médicos públicos, de beneficios por retiro y de otros derechos como seguro por enfermedad, licencia por maternidad y vacaciones, los palestinos ganan menos que los libaneses.
(...) Presionados al borde de la pobreza, muchos palestinos han optado por integrarse a organizaciones políticas que les garantizan un ingreso mensual. En los últimos meses, los grupos radicales Ain el-Helweh y Bourj Barajneh parecen haber reclutado miembros en masa.
"Eso no significa que adhiramos a un partido o a otro", dijo Ahmad. "Simplemente pagan las cuentas".