La historia a partir de la foto de unos emprendedores marplatenses


Estando en Bariloche, tuiteé algo que vi de adaptar el producto al cliente y no esperar que suceda lo opuesto. Como @eugeugeee y son emprendedores en Mar del Plata, nos pusimos a hablar del tema por privado. Ya que estamos paso el chivo:


https://twitter.com/Apuntes_/status/899236143081955331
Ahora la anécdota que me cuenta Eugenia hoy 27/9/2017:
Sábado 16/9 nos encontramos a Mariu en la calle por nuestro barrio, nos sacamos esta foto.
https://twitter.com/eugeugeee/status/909266758812520453

Le decimos que somos emprendedores del barrio, nos tira unos datos y nos ofrece anotarnos en una planilla para contactarse a futuro (no le creemos tanto). Martes 19/9 me llama Magdalena Aguerre presidenta de Fogaba (Fondo de Garantías Bonaerenses). Son el fondo mediador entre los bancos y los pequeños empresarios. La charla concluye con que un gerente comercial se iba a comunicar conmigo (con más entusiasmo empiezo a creerles). Mismo Martes 19/9 me llama Sergio Vieras, gerente comercial de Fogaba, para pactar una entrevista personal en nuestro espacio. Martes 26/09 viene Sergio y un coordinador zonal de Mar del Plata. El mismo día nos llaman del banco para a la brevedad comenzar los trámites para un crédito que nos permitirá comprar dos maquinas y tomar personal.
Las máquinas: una se compone de dos cuerpos, una parte genera bolsitas y la otra dosifica lo que quieras poner dentro (nosotros pondríamos las semillas, granola, croutons para que no se humedezcan). La otra máquina hace los sachets de aderezo. Mandás a hacer tu diseño y tipo Hellmans te salen los sobrecitos de aderezo Greenfields. Una bomba, no sólo visual, sino operativamente y obvio los costos te los baja a mil. Una vez adquiridas éstas, y que pase la temporada, vendría otra máquina que cierra las ensaladas con atmósfera modificada, lo que le da más vida útil al producto sin nada extraño de por medio. En vez de 3 días, 5/6 más o menos. Esto te hace más eficiente la producción (podés hacer órdenes de producción de mayor volumen) y te reduce el desperdicio, te eleva el nivel de producto y la experiencia de adquirirlo, y te deja cintura para sumar más cosas.
Reiteradas veces remarcaron que de ahora en más, son nuestros aliados. Le escribo a Magdalena la presidenta de Fobaga agradeciéndole y pidiéndole que si la ve a Mariu le diga: Gracias por escuchar, me dijo que la ve, y que se lo va a decir. Final feliz, destino inesperado, gente que le importamos, ¡felicidad pura! Más allá de este nuevo comienzo acompañados, nuestra historia es de súper esfuerzo y sacrificio. Está bueno encontrar a alguien que te tire una mano tan certera, acá intentamos asesorarnos e intentar encontrar ayuda y literalmente todos nos tiraban abajo (frases como "ya vimos pasar muchos con las ensaladitas .. ojo porque fundirse es fácil..."), desmotivaciones varias .. y entre todo eso sale ahí una mano salvadora .. tan contundente. Es increíble. Esa es la historia a partir de la foto.

El Plan Secreto de Cambiemos en el Poder (II)

Ya vimos por qué 2016 fue un año de transición. Se desarmó la bomba y no estalló la crisis abierta a la que estábamos acostumbrados los argentinos en cada fin de ciclo.

¿Pero cuál es el proyecto de gobierno? ¿Es cierto que, como critican por izquierda, Macri tiene un plan neoliberal de ajuste que nos lleva al estallido o, como le pegan por derecha, es solo populismo kirchnerista con buenos modales que por falta de ajuste vamos al estallido?

Va mi visión de lo que está pasando.

Cambiemos sueña con que Argentina sea un país con cada vez mas empresas, cada vez más competitivas, que creen más y mejor trabajo genuino y vendan más aquí y a más países para poder ir bajando la enorme pobreza heredada (con el Estado muy presente cumpliendo su rol de generar esas condiciones, además de ocuparse de la seguridad social, justicia, defensa, obras públicas, etc). En un país con una fuerte tradición estatista y donde el empresario no es sujeto de admiración sino todo lo contrario, que el objetivo sea la prosperidad del sector privado no es poca cosa. Pero a diferencia del peronismo menemista, no cree en el liberalismo puro y el desarrollo espontáneo. Tampoco es la continuidad del peronismo kirchnerista, sólo porque se mantienen YPF y Aerolíneas estatales y la Asignación Universal por Hijo. No es ni la UCeDé ni "kirchnerismo para chetos". Es otra cosa y no un promedio de ambos.

Es diferente no sólo en el objetivo sino en el método. Resuelve problemas concretos y no se pierde en discusiones simbólicas tan caras a otros espacios políticos. No se mueve en el eje "derecha-izquierda política" sino en el eje resultados-chamuyo. Es gestión orientada a resultados.

Cambiemos parte del diagnóstico de que tenemos una economía cerrada, ahogada de impuestos pero también otros costos, menos expuestos, que nos impiden ser competitivos. Y en vez de la devaluación (y baja del salario real) como solución inmediata a todos los males, intenta corregir los motivos por los que somos caros. Si como fundador del broteverdismo me permiten extenderme en la metáfora agronómica, la Argentina es un huerto en un suelo sin nutrientes, saturado de sal, con las paredes bloqueando el sol y alimentado con napas de agua contaminadas. La tarea (lenta, aburrida, sin épica) es ir removiendo uno por uno los factores que impiden el desarrollo.

Primero se atacaron los más obvios y sistémicos: el cepo, el costo del capital, la inflación, los impuestos, que son el envenenamiento por exceso de sal que mencionábamos arriba. 
El costo promedio de la deuda Argentina es ahora 4,80% anual en dólares (a corto plazo paga 2,75% las Letes, a 30 años paga 7,15%). Ayudado por la situación internacional, son las tasas más bajas de nuestra historia. Hace muy pocos años, y en la misma situación internacional, el kirchnerismo colocaba deuda al 15% en dólares.

Esto es importante porque el costo que paga el Soberano (la República Argentina) al emitir sus bonos es el piso para el sector privado. Bajando el costo del capital, la cantidad de proyectos privados a largo plazo que se hacen rentables sube porque la rentabilidad necesaria baja. Ej: Los proyectos de energía renovable (inversiones a 20 años) que durante el kirchnerismo requerían cobrarle al Estado u$120 el MWh, hoy (con contratos similares y comparables) promediaron US$ 57,44 por MWh. Es la magia de bajar el costo de la deuda (lo que requirió salir del default pagándole a los holdouts, emitir deuda nueva para pagar deuda vieja, etc).

Gracias a la baja de tasas soberanas y a generar trámites simplificados orientados a simplificarle la vida al sector privado, una pyme exportadora de Charata, a 280 km de Resistencia, Chaco, colocó u$ 100.000 de deuda a 5,48%. Es histórico.

Inflación e impuestos es la lucha más difícil por el enorme déficit heredado pero en 2016 fue la primera vez que bajó la presión tributaria desde 2002 y la inflación de los últimos 12 meses se encuentra al escribir estas líneas (julio 2017) y con la economía en crecimiento, en 21%, el nivel más bajo desde 2009 (año en el que bajó porque la economía se desplomó como un piano).

Pero lo más interesante no son los factores macroeconómicos sino los más micro, donde con un análisis de espina de pescado se va buscando entender ¿por qué este producto es más caro? y reducir los costos, empezando por la logística. Los dejo con el trágico ejemplo de los celulares de Tierra del Fuego (artículo del 2015) y retomaremos en un siguiente post. 


El Plan Secreto de Cambiemos en el Poder (I): Desarmando las bombas heredadas


Primero entendamos que el PJ nos ofreció la economía cerrada kirchnerista con empleo ficticio (se dejó de crear empleo privado fuerte en 2008 y prácticamente del todo en 2013) y la apertura indiscriminada menemista de los 90 con tipo de cambio fijo y apreciado (dólar barato).

Como saben los que ven cómo llegamos al 2015 (inmenso déficit, inflación reprimida con un dólar atrasado y ficticio y con tarifas congeladas cada vez con más déficit, déficit cubierto con emisión que genera inflación), la continuación del modelo K concluía en un implosión del estilo de Venezuela. Y como recuerdan los que la vivieron, el menemismo concluyó en la explosión del 2001 al no saber/querer/poder De la Rua desactivar la bomba de la convertibilidad.

Cambiemos asume y -al revés de De la Rua- sí se hace cargo y desarma la herencia recibida, lo que implica necesariamente un costo en actividad económica. La unificación del tipo de cambio (desarmar el cepo) implicó una devaluación, y por la irresponsable sobreemisión de pesos de la gestión anterior, el Banco Central necesariamente debió emitir Lebac con altas tasas para ir absorbiendo el dinero de más y evitar la hiperinflación. Estas tasas se van bajando en un proceso gradual y no se puede hacer magia. Estas tasas altas pegan en la economía.

Luego, cuando tenés gente con tres A/C que paga 3 dólares de luz por mes (como yo), necesariamente tiene que aumentar y mucho, y no hay manera de que no impacte en el consumo. A los más necesitados se les dio la tarifa social que reciben varios millones de personas (ahora en todo el país) pero a la mayoría de la gente tiene que pagar más por su gas, electricidad, agua, transporte. Hasta 2015 Buenos Aires pagaba entre 5 y 7 veces menos de luz que en el interior, una injusticia unitaria. Los subsidios se fueron achicando gradualmente, pero son insostenibles para las arcas públicas.

¿Cómo se sostuvo el gradualismo? Con deuda, aprovechando la única herencia positiva del cristinismo: el bajo nivel de endeudamiento. Para no seguir aumentando el nivel de deuda, lo único que podés hacer es bajar el déficit: aumentar los ingresos (pero el kirchnerismo dejó un nivel impositivo record histórico, no hay margen para aumentar más los impuestos que además te frena la generación de empresas y empleo) o bajar el gasto. La mayor parte del gasto se la llevan los subsidios a las tarifas y a las empresas públicas como Aerolíneas (que bien manejada viene bajando su déficit fuertemente).

El otro problema que genera la emisión de deuda es que entran muchos dólares, y eso tira el Tipo de Cambio para abajo. Bajar el déficit ayuda a sostener el tipo de cambio más alto (el peso más devaluado), que es la protección natural de una economía periférica.

Así y todo, habiendo devaluado, eliminado las retenciones a las exportaciones, subido las tarifas, con tasas altas para evitar la hiper, la caída de la actividad económica fue similar a la del 2014, cuando Axel devaluó sin arreglar nada, y muchísimo menor a la del 2009 (y ni comparable a la del 2001). Eso es un éxito.
(fuente del gráfico: Economista Martín Polo, Analytica)

Acá la serie mucho más larga, donde se puede comparar la caída del 2016 contra las piñas del 2009, 2012 y 2014.
(fuente del gráfico: Economista Martín Polo, Analytica)

A su vez, la inflación fue contenida y en el segundo semestre de 2016 y estaba en el rango de 1,5% mensual (20% anualizado).

¿Alcanza para llegar a las elecciones de junio y octubre con la economía en marcha? Final abierto.

Marginalmente se podrían haber hecho algunas cosas mejor, pero nada substancial. Lo que estoy diciendo es que ahora no estamos bien pero cualquier otro escenario alternativo real hubiera sido entre peor y mucho peor. En el próximo post voy a contar, ahora sí, cuál es el plan del gobierno, diferente del kirchnerismo y del menemismo.

Si te interesó este post, podés leer más detalles acá.