Declaraciones de Susana Gimenez sobre su florista asesinado (I)

(Por si algún despistado no sé enteró, fueron éstas)

En los últimos días, tuve varias veces la misma discusión, palabras más, palabras menos:

Alguien:- Y sí, Susana dijo lo que pensamos todos. El que mata tiene que morir.
Yo:- A mi no me cuentes, yo no estoy a favor de la pena de muerte.
Alguien:- ¡Yo tampoco!
Yo:- Lo que acabás de decir es la definición de pena de muerte.
Alguien:- ... y bueno... ¡y sí! ¡Es que esto no se aguanta más!
Yo:- Es cierto, yo también tengo miedo y no aguanto más, pero ¿qué tiene que ver la pena de muerte con disminuir la violencia y la inseguridad? Ha sido ampliamente demostrado que la Pena de Muerte no disuade a nadie, y menos a un pibe chorro bajo los efectos del paco o similar. No me hagas buscar papers sobre el tema que debe haber millones. Es sentido común. Un pibe que sale de su casa "puesto" (drogado) a afanar sabe que es probable que esa misma noche no vuelva. Se encomienda a San La Muerte y a los agujeros del sistema procesal argentino y se manda igual. ¿Te pensás que lo va a disuadir la amenaza de que, si lo agarran, en una de esas y si no consigue un buen abogado penalista que lo saque a tiempo, el Estado tal vez dentro de 5 años lo ejecute? No creo que le importe mucho, intuye que su esperanza de vida es bastante más corta que 5 años.

El tráfico aéreo mundial visto a través de un satélite

¡Gracias Jony O.!




Muchos huevos

Leemos en Clarín:

Un policía rosarino denunció a sus superiores por corrupción

Un oficial de la Unidad Regional II de la policía de Rosario se atrevió a presentar una denuncia en la cual asegura que varios superiores cobran dinero proveniente de actividades ilegales vinculadas a desarmaderos, apuestas y juego clandestino.

Juan José Raffo, el policía que llegó el tema ante la Justicia, precisa que estas actividades se realizarían en los barrios Tablada, Saladillo, Las Flores y Tiro Suizo, y en el Parque Independencia, del sur de la ciudad, en jurisdicción de la Tercera Zona policial, donde cumplió funciones. (...)

Según difundieron hoy medios gráficos, en la Dirección de Asuntos Internos, Raffo presentó un escrito de ocho carillas, en el que involucra a tres de sus superiores y a efectivos de menores rangos, por el cual los acusa de obtener dinero de capitalistas del juego, de desarmaderos de autos y de levantadores de apuestas. (...)

Además de haber puesto su vida en peligro todos los días por los riesgos intrínsecos de su tarea, este policía se la juega para denunciar con nombre y apellido a la mafia policial. Si hay hombres imprescindibles, este es uno de ellos.